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Un día cualquiera, Lobo y Osita decidieron tomarse un micro (más conocido como Dragón por algunos) para dirigirse a un viaje que no duraría un día como todos pensaban, sino que el tiempo se evaporaría y no existiría, ese viaje duraría lo que Lobo y Osita quisieran. Pero este lugar, era especial: para Lobo tenía un significado especial, y para Osita era su primer viaje allí.
Al llegar caminaron y caminaron, es que a ellos les gusta caminar, preferentemente si van de la mano y se abrazan cada tanto.
El punto al que se dirigian se empezaba a divisar, mientras el Lobo se emocionaba y le contaba anécdotas a su Osita de sus paseos anteriores en La Plata.
Al llegar caminaron y caminaron, es que a ellos les gusta caminar, preferentemente si van de la mano y se abrazan cada tanto.
El punto al que se dirigian se empezaba a divisar, mientras el Lobo se emocionaba y le contaba anécdotas a su Osita de sus paseos anteriores en La Plata.

El primer signo se hacía presente. Porque sí, Lobo (no hagan caso exacto a su nombre) es del Pincha!

Por eso mismo, había que retratar la frase con la imágen: 100%pasión, eso siente, sin duda, mi querido Lobo.

Las calles de la Plata nos invitaban a caminar por ellas, en especial, alrededor de este lugar tan importante.

A Lobo y a Osita les gusta espiar, eso sí. No se lo digan a nadie. ¿Pero acaso, que es lo que el Lobo insiste en ver?

¡Claro! Ahí es cuando me cuenta que están construyendo la cancha de nuevo, por eso está en este estado. Lobo se pone un poco triste, pero la Osita lo reanima, diciendole que la próxima vez seguramente, la cancha va a volver a estar en pie, y más linda.. y si lo dice una Osita, así será!

Luego de la expedición Pincha, Osita y Lobo necesitan recuperar fuerzas. Principalmente Lobo, que tiene que reunir fuerzas para poder defender a su Osita ante las adversidades del mundo.

Mientras Lobo va por la comida, Osita se da cuenta que no está sola. Y usted debe saber, que una verdadera Osita siempre siempre siempre tiene un perro a su lado. Si alguna vez se encuentra con una, podrá comprobarlo. Osita y los perros son íntimos amigos.

¡Llegó la comida! Con precio moderado, pero con rico sabor, Lobo y Osita degustan su sandwich de especies varias.

Pero no todo es comida. Nuestros aventureros encuentran un lugar donde esconderse del sol y de la gente, frente al río y a una cascada de agua. Lobo y Osita se quedaron en silencio allí, observándo a intrusos que se acercaban, pero que no lograban romper la paz que solo ellos pueden lograr cuando están juntos.
Dato importante: una Osita siempre tendrá presente a la niña que solía ser. Por eso, le robará la hamaca a un pequeño y se quedará allí por un rato. Un buen Lobo, sabe respetar estos arrebatos y se divierte con ellos.
Dato importante: una Osita siempre tendrá presente a la niña que solía ser. Por eso, le robará la hamaca a un pequeño y se quedará allí por un rato. Un buen Lobo, sabe respetar estos arrebatos y se divierte con ellos.
La belleza se hace presente ante los ojos de nuestros amigos. El sol los guía, los árboles les regalan suspiros de aire. Ellos se regalan amor constante.

Lobo y Osita, se recuestan frente al río. Se quedan allí horas, disfrutando de la eternidad que se les otorga, esa eternidad que solo ellos pueden conseguir.
Te amo.
Luego caminan recorriendo otras calles, conocen aquella catedral que los hace parecer muy muy chiquitos a su lado. Siguen caminando, siempre de la mano, hasta que deciden volver. Pero el viaje no termina, porque cuando uno es un Lobo y una Osita, los viajes son eternos y la vuelta no existe, sino, como diria un gran amigo nuestro, en espiral.
Te amo.
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