Sin duda, Lost se ha transformado en una de las series de televisión mas importantes de los últimos tiempos, no solo por sus grandes niveles de audiencia a nivel mundial, sino por su carácter complejo y su completa innovación en lo que se refiere a estructuras televisivas.
Lost es, básicamente, la historia de los pasajeros del vuelo Oceanic 815, que tras su accidente caen en esta isla, sobreviviendo un gran número de ellos con apenas algunos rasguños y dispuestos a encontrar la forma de poder retornar al hogar. Y a medida que va transcurriendo el tiempo en la isla y van conociendo los misterios que ella esconde vamos viendo flashbacks (imágenes del pasado) de la vida de los protagonistas.
Pero como si esto ya no causara suficientes enigmas, en el final de la 3er temporada se incluye el elemento flashforward (imágenes del futuro) donde nos encontramos con los personajes que han logrado salir de la isla. Los flashforward no nos son dados en un orden cronológico, sino que abarcan varios estados temporales en ese futuro.
Al incluir éste elemento novedoso, el televidente se incorpora de una manera cien por cien activa a la trama, ya que se le dan fragmentos de pasado-presente-futuro y en éste punto, particularmente, es donde Lost se despega de las demás series, proponiendo este nuevo recurso donde el espectador debe armar en su cabeza una línea de hechos para rearmar este rompecabezas temporal. Y se generan teorías, ideas, miles de páginas web donde la gente se conecta intentando buscar respuestas. Por eso, digo que el televidente toma una posición activa. Ya no estamos esperando un próximo episodio para saber como seguirá, sino esperamos por una pista, una clave nueva para resolver enigmas, donde por cada cosa que se aclara, aparece otro detalle que nos adentra más en un nuevo misterio.
Por otro lado, es muy interesante la idea planteada del viaje temporal. Cuando todo parecía estar creado en el género de la ciencia ficción, se introduce el elemento viaje-tiempo mental, introduciendo el término "Constante". Ésta representa aquello a lo que el individuo que viaja con su mente, no con su cuerpo, debe aferrarse en ambos tiempos para no enloquecer y, finalmente, morir.
Todos los "perdidos", a su vez, tienen un pasado intrigante y llamativo, lo cuál me lleva a pensar: ¿qué tan perdidos están en ésta isla? ¿No estaban aún más perdidos en aquellas vidas complicadas y complejas en su hogar? Quizá sí estén perdidos (técnicamente lo están) pero también podría verse como una segunda oportunidad de tener un vida mejor, donde esas complicaciones que los atormentan no existen.
¿Por qué el anhelo constante de volver a donde se era infeliz? Y esto lo vemos claramente revelado en la figura del personaje de John Locke, que entiende que está en un lugar especial, que es testigo de un milagro, que le ha cambiado la vida y le ofrece algo mucho más grande de lo que puede tener, o mejor dicho, le ofrece algo que nunca tuvo.
Las citas literarias y filosóficas son guiños llamativos también. John Locke, David Hume, Austen, Henry Gale, Sawyer, no son mas que citas a filósofos, escritores, personajes ficticios, que anticipan quizá algo de los protagonistas, pero que principalmente incluyen un plano cultural de la serie (podría llamarse detalles solo para entendidos).
La frágil línea constante entre la realidad y lo imaginario, la mente obedeciéndonos o nosotros siguiendo a la mente, destino o casualidad, coincidencia o predestinación, la fe o la ciencia. Interrogantes y planteos que constantemente se registran en Lost, pero que en última instancia (o en primera) no son mas que planteamientos naturales de la mente humana, y su incertidumbre constante sobre quienes somos realmente, que nos hace ser lo que somos, la búsqueda de nuestra verdadera esencia.
Por eso mismo, no creo que en Lost haya "buenos" o "malos", desde ya empezando por el hecho que ambos términos son demasiado subjetivos de por sí, y en Lost cada personaje reacciona o actúa en determinación y consecuencia de su propia vida.
Ver Lost es intentar descifrar un enigma interminable, es armar un rompecabezas donde constantemente faltan piezas, y cuando esas piezas se encuentran hay que ubicarlas cuidadosamente. Pero también es presenciar un análisis profundo del ser humano, el retorno constante ya mencionado a las cosas que nos lastiman, la necesidad de recuperar lo ya irrecuperable y la insistencia ante ello, la culpa ante lo que hacemos, el poder de la dominación externa pero imperceptible sobre cada uno, ser observados constantemente ante cada acto que realizamos, y a su vez, ser juzgados por ellos mismos, no ser verdaderamente dueños de nuestras acciones y ser atrapados por el entorno.
Cosas que ocurren diariamente, en el mundo y la existencia diaria, pero que en esta isla se hacen presentes de igual manera, con la diferencia que están ante nuestros ojos claramente, pero no hay lugar donde escapar.

